El cantante que nació para tocar la batería

Sí. Así como lo leen. Hoy en día, a Sean Kinney se lo conoce como el maestro de los palillos que maneja la orquesta Alice in Chains desde el fondo. Pero en principio, Kinney comenzó siendo cantante. ¿Se imaginan qué hubiera sido de la vida de Alice con Sean detrás del micrófono principal? Resulta algo extremadamente difícil, siendo que ésta es una banda que marcó su camino contando entre sus soldados al cantante más trascendental de la década de los ’90. En fin, es algo que nunca podremos saber ya que, afortunadamente para todos, la historia de Alice in Chains se dio de tal manera, que cada rol dentro de la banda fue ocupado por quien mejor lo supo ejercer.


Los inicios musicales de Sean se dieron a muy temprana edad cuando a los nueve años, tocaba con la banda de su abuelo. Pero Alice in Chains fue y siempre será la banda de su vida, donde creció y aprendió a ser un profesional. Fuera de Alice, Sean no conoce mucha más historia. Participó de Boggy Depot, el disco solista de su amigo Jerry Cantrell, y de un proyecto tributo a Willie Nelson, junto a Johnny Cash, Krist Novoselic y Kim Thayil.

 

Sean Kinney es un personaje que resulta muy divertido para observar. Nosotros, los fans más habituales de Alice in Chains, conocemos las dos caras de la moneda. Por un lado, durante los shows en vivo, podemos apreciar al baterista consumado: ese relojito suizo de perfil bajo al cual no se le escapa un tempo. Su precisa técnica a la hora de tocar, aporta un elemento fundamental para identificar el sonido Alice. Él (junto a Inez por supuesto), conforma una gran base rítmica sobre la cual Jerry y William pueden recostarse tranquilos y desplegar toda esa magia musical que tanto disfrutamos escuchar. Eso es Kinney sobre el escenario: una fuerza esencial que a los ojos comunes puede pasar desapercibida, pero nosotros sabemos que sin él, Alice in Chains no sería lo mismo. La otra cara de la moneda es lo que conocemos debajo del escenario: el Sean entertainter. Ese showman que no deja ni un minuto de hacer bromas y chistes, a veces ingeniosos y a veces no, pero siempre igual de efectivos. Parece como si ya se hubiera adueñado por completo de ese rol de personaje chisporroteante. Siempre con sus sentidos alertas, su humor ácido, y sus respuestas veloces y sagaces, pues todos recordamos ese momento del Unplugged, cuando Layne dice al público: “Tengo que decir que este es el mejor show que hemos dado en tres años”, y Sean rápidamente le contesta: “Layne, es el único show que hemos dado en tres años”, provocando una fugaz risa en por aquel entonces difícil Staley.

 

Sean Kinney es uno de los únicos dos miembros fundadores que quedan de aquella primera formación de Alice in Chains. Él formó parte de Diamond Lie junto a Mike Starr y Jerry Cantrell, en la época en que todavía no lograban convencer a Layne de que cantara con ellos. De hecho, antes de que Staley se uniera a la banda y trajera consigo el nombre “Alice in Chains”, Sean quería que la agrupación sea conocida como “Fuck the band”. Pero su idea fue rechazada, ya que sostenían que con ese nombre nadie colocaría los anuncios de las presentaciones de la banda.


A lo largo de este tiempo, Sean se ha convertido en un personaje adorable, entrañable, y absolutamente imprescindible dentro de Alice in Chains. Y en nuestro mundo, el de los fans, ha logrado ganarse nuestro cariño, pero principalmente nuestro respeto. Sean es un verdadero grande.


 

Cande Aznarez

04.mayo.2012

 

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